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Columna de Opinión.


Nancy Pérez Ojeda, Directora de ENAMI; Socia Co-fundadora de Women Board Up; Consejera Innova Chile CORFO

Estamos frente a la quinta revolución tecnológica, la digital, y es importante ver cómo los países adoptan medidas para aprovechar el impulso transformador que ellas generan en la economía y en la sociedad. Hace pocos días, un medio nacional entrevistó a la destacada investigadora de las revoluciones tecnológicas, la doctora Carlota Pérez. En su entrevista, la investigadora destacaba que “la sociedad y el Estado escogen, del espacio de viabilidad brindado por cada revolución tecnológica, aquellas direcciones que cumplen mejor con los objetivos de la sociedad”. No cabe duda de que hoy en día, la aspiración como sociedad de un futuro mejor está contenida en el desarrollo sostenible, justamente uno de los tres ejes en los que ha puesto foco el gobierno del presidente Gabriel Boric.

La ley 19.300 define al desarrollo sostenible como “un proceso de mejoramiento sostenido y equitativo de la calidad de vida de las personas, fundado en medidas apropiadas de conservación y protección de medio ambiente, considerando el cambio climático de manera de no comprometer las expectativas de las generaciones futuras”.

El jefe de Estado señaló que el desarrollo sostenible sólo se logrará con ciencia, conocimiento y tecnología. Para ello se aumentó el presupuesto del Ministerio de Ciencias en un 13% y mantiene la promesa viva de duplicar el presupuesto en I+D en su mandato. También indicó que el camino al desarrollo irá de la mano de dos nuevas industrias: la del litio y la del hidrógeno verde, ambas impulsadas con altos estándares medioambientales.

El insistente llamado del mandatario al trabajo conjunto, a la colaboración y a la agilidad es consistente con la necesidad de innovaciones a nivel de ecosistema que demandan tanto la transición energética, como la minería y la urgente necesidad de modernización del Estado, donde no sólo las alianzas público-privadas son las necesarias, sino que también un Estado más integrado y eficiente, y menos burocrático y consciente del momento en el que estamos.

En la innovación se busca la ventana de oportunidad para irrumpir con éxito y generar impacto en la sociedad. El salto al desarrollo implicará también la identificación de nuestra ventana de oportunidad, buscando alinear las condiciones del país con la revolución digital en curso y las demás que vendrán. Estamos en ese momento en el que debemos estar más unidos que nunca y alertas a nuestra oportunidad, para que de manera consistente y con visión de largo plazo sigamos en la dirección que hoy nos estamos dando.

El involucramiento de la sociedad y la visión de un Estado moderno con la que el presidente está avanzando marcan una convicción y un valiente cambio de liderazgo, propicio para una ruta posible hacia el desarrollo, donde como bien dijo la investigadora, nos puede llevar a un juego de suma-positiva.

Diario Sustentable 2023 / 5 de Junio, 2023